miércoles 31 de diciembre de 2008

2008 wrap-up

Con este título (o casi) tenía hace un mes un borrador de entrada para mi blog. Y es que no paro ni para respirar casi. Las clases me tienen absorbido, y no digamos la tesis (in progress). En los ratos que me quedan libres, no me apetece mucho coger el ordenador, la verdad. Y en este tris, casi sin darme cuenta, ya estamos terminando el año, así que como prometí, aquí tenéis un post antes de que acabara 2008 :)

Desde que volví de la estancia, algo se ha podido hacer sin embargo, entre tanto trabajo. Y una de las cosas de las que me hubiera encantado haber podido hacer un post es de nuestro viaje a Eurodisney. Aun así, os dejo la galería de fotos completa, para que veáis algo de lo que disfrutamos allí:



Es, literalmente, genial. Lo recomiendo. No penséis que es solo para niños, porque los adultos se lo pasan en grande. Con un poquito de ilusión y despertar al niño que llevamos dentro, consigues evadirte de todos los problemas. Fueron 4 días geniales, aunque acabamos reventados... Yo hubiera echado un día más y lo hubiéramos visto todo más tranquilo... Aunque claro, la pasta que cuesta también es interesante. Pero lo necesitábamos, después de este veranito duro que hemos pasado.

Aparte de esto, así como acontecimientos importantes alrededor mía, pues he estado de forma relámpago en Dublín, de congreso (Guiness ricaaa arffff), he participado en la organización de un congreso en Sevilla (que ha merecido mucho la pena entre otras cosas porque he conocido los Reales Alcázares por la noche, y la comida de Casa Robles ;) y hemos ido a dos casas rurales(Grazalema, y Palenciana) Y ahora estoy en un tris de convertirme en becario (again), pero eso es otra historia ;)

En fin, que el año se acaba. Un año de grandes eventos... Un año de muchas satisfacciones junto a quién quiero... Un año en el que también algunas buenas personas nos han dejado, aunque nunca se irán de nuestros corazones... Un año de ilusiones cumplidas... Un año de duras tardes laborales... Un año de felicidad... Un año de metas alcanzadas, y por alcanzar... Un año de tantas otras cosas buenas...

Un año que se va...

martes 28 de octubre de 2008

Un mes sin parar

Desde que he vuelto no paro. Eventos, reuniones, trabajo, viajes... Me he tenido que adaptar a un ritmo frenético demasiado rápido. Aún ni siquiera hemos parado en casa tranquilamente un fin de semana...

Ni siquiera he tenido tiempo para escribir algo en el blog. Mucho menos para leer el del resto de amapolas. Hay mucho que contar, principalmente de nuestro último y fantástico viaje. Pero tendrá que ser en otro momento. Además tengo mi historia por fascículos abandonada desde hace un mes.

Esto irá cambiando. El trabajo me absorbe mucho, pero esta tendencia va cambiándose en los últimos días. Y seguiré trabajando para ello, valga la redundancia. La lista de tareas va bajando, y eso indica que estoy más cerca de mi objetivo final. No me olvido de vosotros, así que

permanezcan en sintonía.

domingo 21 de septiembre de 2008

Se acabó la estancia

O casi. Mañana a estas horas estaré en mi cama, en mi casa, junto a la mujer que más quiero en este mundo. Ya se ha acabado mi estancia de tres meses en Austria. Y en estos ultimos días, he aprovechado para despedirme de la que ha sido mi ciudad adoptiva este verano: Innsbruck.

Como sabéis, fui hace poco a hacer una ruta de senderismo, pero otra de las cosas que me faltaban por conocer en la ciudad eran sus museos, así que me encaminé hasta el Ferdinandeum el fin de semana pasado, para ver qué muestran los tiroleses en sus museos... Y me encontré esto:

En Mis ultimos días por Innsbruck

Sí, es precisamente lo que pensáis... De esta guisa estaban los tigres, acaramelados ellos, en el museo. Una exposición temporal sobre caza furtiva y tal... A parte había zonas "normales" en el museo, que era una mezcla de museo arqueológico y museo de arte, con un toque de museo de instrumentos musicales. No es que tenga una colección mmuy allá, pero está bien.

Este fin de semana, aparte de haber salido de fiesta, despedido la cerveza local y a mis compañeros (suerte James!), haber asistido a un concierto de ""jazz"", y haber hecho la(s) maleta(s), también he aprovechado para ver otro museo (Zeughaus) y revisitar la Hofkirche.

En Mis ultimos días por Innsbruck

Además, estos días me han servido para trastear con la cámara y mi cutrípode, intentando diferentes técnicas, con distintos resultados. En general me voy haciendo más a la cámara, aunque al HDR no le termino de ver el puntito... tendré que trastear más. Por orden, os pongo una panorámica 360º, un HDR, y un barrido (o intento de). Os invito de todas formas a visitar mi galería de fotos para que veáis algunas más.

En Mis ultimos días por Innsbruck

En Mis ultimos días por Innsbruck

En Mis ultimos días por Innsbruck

En fin, que va siendo hora de acostarse, intentar cerrar las maletas, y descansar algo frente al duro (largo) día de viaje que me espera. Tengo muchas ganas, muchísimas de veros a todos, sobre todo a ti. Se acabó la estancia...

Adiós, Innsbruck.

domingo 14 de septiembre de 2008

Y de repente, silencio

Y de repente, silencio. Curiosamente, eso lo despertó de su letargo. Abrió los ojos lentamente, como si temiera ver lo que sucedía a su alrededor. Nada. La habitación estaba completamente a oscuras. ¿Cuánto tiempo habría dormido? Intentó levantarse, pero no pudo a causa del dolor que le atenazaba la espalda. Al tercer intento, consiguió rodar fuera de la cama, solo para estamparse contra el sucio suelo enmoquetado. Para cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad, ya había conseguido ponerse de pie. Reconoció su mugrienta habitación. Inmediatamente, se acercó a la puerta, casi corriendo, volcando de una patada el cubo lleno de agua que había en medio de la habitación. Con la mano en el pomo de la puerta volvió la cara para mirar el charco que se había formado junto al cubo. En ese instante lo recordó todo.

* * * * *

8 días, 8 malditos días, deambulando por ese maldito parque, vigilando los movimientos de ese maldito viejo. Claro que esa es la vida que eligió. Pero este tiempo de perros le estaba carcomiendo el alma. Tan sólo pedía que sonara al fin el teléfono. Necesitaba la señal para poder...

- Perdone, ¿tiene fuego?

Giró lentamente la cabeza hacia la izquierda para clavar la mirada en la fuente de aquella voz. Una mujer alta, de pelo moreno ondulado, lo miraba protegida por un gran paraguas rojo. Llevaba una larga gabardina negra de cuero, que le hacía una silueta muy sugerente. Entre sus rojos labios, un cigarrillo apagado esperaba una respuesta por parte de él.

- ¿Y bien?

Sacó el mechero de uno de los bolsillos de la gabardina, y sin dejar de mirar a los hipnóticos ojos verdes de aquella mujer, acercó la llama a su cigarrillo. Aprovechó para encenderse uno también e inhaló una larga bocanada del mismo.

- Gracias.
- De nada.
- Vaya, tiene voz. - respondió ella con una mueca. - ¿Sabe? No suele haber mucha gente a estas horas en la calle, y menos con la que está cayendo. ¿Qué le trae por esta ciudad?
- ¿Cómo sabe que no soy de aquí? - preguntó algo sorprendido.
- Oh, verá... pocos lugareños se aventuran por esta zona de noche y solos...
- Entonces puedo suponer que usted tampoco es de aquí.

Dejó escapar una sonrisa. Aquella mujer tenía algo que lo atraía, como un halo de misterio, el cuál por alguna extraña y visceral razón, deseaba desentrañar. ¿De dónde había aparecido? Desde luego, no la conocía de nada, pero a la vez se sentía como si se hubieran visto antes. La mujer amagó con seguir su camino, pero se volvió a mirarlo. Sus ojos se encontraron, y el tiempo pareció detenerse. Tras unos segundos, que le parecieron una eternidad, ella le sonrió.

- Buenas noches.

Se quedó mirando cómo se alejaba, con sus zapatos de tacón rojos chapoteando en los charcos de aquel parque, hasta que cruzó la calle y desapareció tras la manzana. Cuando volvió la cabeza hacia el edificio de la otra acera, vio al viejo entrar en su coche acompañado de dos de sus matones.

"Mierda"

Salió corriendo hasta el extremo contrario del parque, donde tenía aparcado su coche. Entró en él como una exhalación, y justo cuando metió la llave en el contacto

el teléfono sonó.

lunes 8 de septiembre de 2008

El camino del águila

Este fin de semana pasado, pese a la aprensión de algunas personas, me decidí a aventurarme en los Alpes. Y es que me parecía un auténtico crimen haber pasado aquí tres meses en un lugar tan precioso entre las montañas, y haberme quedado en los escasos 600 metros del valle del Inn. Así que para quitarme esa última espinita de mi estancia aquí, subí hasta los aproximadamente 2300 metros de la zona de Hafelekar, en el llamado Nordpark.

En De excursión en los Alpes

La ruta que hice, de dificultad media, es una parte del denominado Camino del Águila Tirolés. En concreto, el camino que realicé fue el descrito aquí. Qué decir de los paisajes. Increíble la experiencia, hacerse uno con la naturaleza, con nada más que vegetación y piedra alrededor, durante prácticamente cuatro horas y media. Era interesante cruzarse de vez en cuando con otros montañeros haciendo las rutas, y saludarse amigablemente (o incluso engañarles para que me hicieran fotos)

En De excursión en los Alpes

La ruta comenzaba desde donde dejaba el teleférico (20 eurazos de teleférico por cierto), cerca del pico Hafelekar, al cuál subí, para continuar por el Goetheweg durante unos seis kilómetros, rodeando algunos picos de los Alpes. Por el camino, al norte quedaba el parque alpino de Karwendel, un gran valle lleno de vegetación, y al sur, el valle del Inn, arrojando impresionantes vistas de la ciudad de Innsbruck y sus alrededores.

En De excursión en los Alpes

La ruta terminaba en el refugio de Pfeishütte, donde descansé unos minutos para comer algo y recobrar fuerzas para la vuelta. Y ahí precisamente es donde comenzó la "aventurilla", puesto que el último viaje del teleférico hacia abajo era a las 17:00 (aunque yo creía que era a las 17:30) y digamos que, según las indicaciones, iba con el tiempo justillo. Total, no estaba preocupado porque el camino se me había dado muy bien, peeeeero, el problema precisamente estaba en esto:


Y es que había bajado hasta el refugio unos 400 metros.... así que la vuelta era prácticamente en subida. Al principio no fue muy mal, descansando de vez en cuando... pero cuando ya se acercaban las 16:30, el desastre se conjuró, y la laaarga caminata hizo mella en mis poco acostumbrados músculos, y se me empezaron a quejar y a subirse... En fin, un poco agobiado, para qué negarlo, me dirigí con determinación hasta la estación de vuelta en Hafelekar. La otra opción era seguir bajando por otro camino, pero era más largo, y ya estaba bastante cansado, así que opté por el camino corto... y duro :P

Finalmente llegué a las cinco en punto, pero de todas formas tuve que esperar a que llegaran dos montañeros más. Total, que con la gran satisfacción de haberlo conseguido, me sentía pleno, feliz, impresionado por lo visto... y MUY cansado :D

La experiencia ha sido increíble. Una pena haberla tenido que hacerla solo, pero necesitaba hacerlo. Me hubiera sentido defraudado si no hubiera subido al menos una vez a la montaña, viviendo durante tres meses en el corazón de los Alpes. El resumen actual es que estoy molido, y que las agujetas aún me persiguen. Pero a pesar de todo eso...

En De excursión en los Alpes

ha merecido mucho la pena.

miércoles 3 de septiembre de 2008

Las gotas caían desde el techo

Las gotas caían desde el techo, repiqueteando contra el fondo de un viejo cubo de latón que ya no recordaba dónde encontró. El rítmico golpeteo se asemejaba a la cadencia de un corazón sufriendo taquicardia. La tenue luz que se filtraba por las rendijas de la raída contraventana sólo conseguía imprimir un aire más tenebroso a la habitación, si es que eso era posible. Ya no recordaba ni siquiera dónde estaba, y por qué. Pero eso no era lo más importante. Un retazo del pasado pasó por su mente, y de repente recordó su pálida y bella cara, tal y cómo la conoció por primera vez en aquel parque lejano en el tiempo. Cerró los ojos, y cayó en un profundo, y a la vez placentero sueño. Una lágrima se escapó de su ojo izquierdo, y rodeó sus mejillas, cayendo al suelo a plomo. El ruido de la caída se confundió con el de las gotas que incesantemente golpeaban el fondo de aquel manido cubo.

* * * * *

- ¿Se piensa quedar más tiempo?
- Me quedaré el tiempo que haga falta – respondió casi escupiendo las palabras, lleno de una repentina ira hacia el conserje.
- Claro, claro…pero no estaría de más que me pagara lo que me debe. – inquirió el encorvado y estropeado conserje, con un gesto de desconfianza – Ya lleva aquí ocho días, y no me gustaría tener que denunciar a otro impresentable como el del mes pasado.

Se acercó al mostrador con el rostro fruncido, sin dejar de mirar a aquel suspicaz anciano. Un fugaz rastro de miedo pasó por los ojos del conserje, y se revolvió tras el mostrador, hurgando con la mano derecha en algún lugar bajo la desgastada tabla de la recepción. Miró un momento hacia abajo, pero un golpe seco en la madera le hizo saltar de la silla y trastabilló hasta la pared trasera.

Aquel furibundo hombre había dejado en la mesa un fajo de billetes unidos por una cinta de papel amarilla. Su cara se relajó, y sin mediar palabra, dio media vuelta y salió a la fría noche. La campanilla de la puerta tintineó suavemente mientras ésta se cerraba, dejando la habitación en silencio. “Uno, dos, tres, cuatro…”. Cuando el viejo terminó de contar, no podía creerlo. “¡Cien de los grandes!”.

Llovía. Se ajustó el cuello de la gabardina y se encasquetó bien el sombrero, mientras pensaba que en toda la semana que llevaba en esa maldita ciudad

no había parado de llover.

miércoles 20 de agosto de 2008

Clone Wars, o de cómo Lucas se pasa a la animación...

El domingo me dirigí a ver la última entrega de la incombustible saga de space opera de la que me considero un fan más o menos acérrimo. Star Wars. En esta ocasión, la factoría Lucas nos muestra en la gran pantalla su primer largometraje de animación dentro de este mundo.

Cartel de Star Wars: Las Guerras Clon.

El domingo pasado tuve el privilegio de verla antes que en España, debido a mi actual situación geográfica entre los Alpes. No os quejéis, que por ejemplo para ver Dark Knight tendré que esperar a mañana... La película, de 98 minutos de duración, no estuvo mal del todo... teniendo en cuenta que iba con pocas expectativas. Comencemos con la reseña... no sin antes avisar que aquí comienzan los

SPOILERS


OK... yo ya he avisado... así que deja de leer si no te quieres enterar de qué va :P

Bueno, comenzando por el principio, que diría aquel... Pues no me gustó NADA el principio. La típica imagen que nos viene a la mente en toda película de Star Wars en el cine... A long time ago, in a galaxy, far, far away... esas letras azules que dan paso al subidón que es escuchar las fanfarrias de la banda sonora... Pues de eso nada colega... Tras las letras azules, aparece el título de "Clone Wars" pero como más rápido... y en vez de letras haciendo una pasada por la pantalla llena de estrellas, se suceden una serie de imágenes de los personajes mientras una voz en off nos relata los últimos acontecimientos.

¡Pero qué es esto! He de reconocer que me revolví del asiento en ese momento, temiéndome lo peor... Aunque al final no fue tan malo. La trama principal, un poco ñoña, nos cuenta que el hijo de Jabba el Hutt (sí, los Hutts también se reproducen... no me preguntéis cómo) ha sido secuestrado, y el Consejo Jedi + Palpatine (a.k.a el jefe del cotarro) deciden rescatarlo para así ganarse el favor de los Hutts para que les dejen andar como Pedro por su casa por el Borde Exterior. Evidentemente, esto no le mola al personal, pero es lo que hay.

Después de unas batallitas interesantes entre clones y robors, con Anakin y Obi-Wan de por medio, cogen a ambos Jedis, que eran los únicos disponibles en ese momento (fíjese usted) y los mandan a por el Huttito. De por medio, a Anakin se le "asigna" una padawan (Ahsoka, de la cuál no recuerdo haber oído hablar) que resulta ser el contrapunto más cómico de la cinta. Resultona la chiquilla, y nada mal encajada... Aunque me hubiera gustado que Anakin fuera más duro como maestro... Evidentemente, esto habría cambiado la calificación por edades de la película, así que resulta ser un "aceptable" Maestro Jedi :P

Resulta que por medio de este jaleo, evidentemente están Sidious, Dooku, y una Assaj Ventress a la que me hubiera gustado verla aún más en acción, luchando con sus sables contra Anakin... Al menos la batalla que tiene con Obi-Wan es de lo mejorcito de la película.

En esencia ese es el argumento principal... El final no lo cuento pero es bastante obvio, con los tejemanejes de Dooku por medio. En resumen, un argumento más bien flojo, pero teniendo en cuenta que el mercado al que se dirige esta película es el infantil, no deja de estar mal del todo. Evidentemente, a los fans nos gustaría mucho más, pero lamentablemente es lo que hay.

En cuanto a calidad de la animación no es demasiado sobresaliente. Un 3D resultón, sin demasiados detalles. En fin, que para una serie de animación no está mal, pero podrían habérselo currado algo más para la película. La BSO no desmerece, aunque tiene ciertos pasajes bastante diferentes de lo habitúal en Star Wars, lo cuál no quiere decir que no estén bien, sino al contrario... es algo refrescante.

Mi veredicto final: 6 sobre 10... Sin duda el principio de la película y lo ñoño del argumento me dejan un poco decepcionado, aunque creo que como serie de TV no va a funcionar nada mal, al estilo de la anterior aventura de estilo anime en el universo de Clone Wars. Si tenéis sobrinos pequeños o estáis aburridos (como yo), os la recomiendo. A los muy fans probablemente no les guste nada. Y a los casuals, pues ni fú ni fá...

... o al menos lo intenta.